DO, RE, MI... El Origen de nuestras notas y más

En un principio, la música se transmitía únicamente de manera oral. La conservación de las canciones, hasta entonces estaba encomendada en exclusiva a la memoria de los que las cantaban, por lo que éstas, se encontraban en verdadero peligro de desaparecer.
Con el tiempo se comenzó a pensar en formas de anotar la música para poder recordarla de una manera más segura y efectiva. Estos sistemas de notación eran muy elementales, unas marcas sobre el texto que indicaban cuándo la melodía subía o bajaba, pero con el tiempo se fueron haciendo más complejos.

Guido D’Arezzo, nacido en Arezzo, Italia  (995 d.C.-1050 d.C.), considerado como el “padre de la música occidental”, teórico musical y figura central de la música de la Edad Media, estudió el problema de aprendizaje, mantenimiento y transmisión del repertorio, intentando mejorar el sistema de notación musical por un lado, y por otro, inventando una forma de cantar las melodías que incluyese información de la  altura de cada nota. Gracias a este monje benedictino, como veremos después, debemos el origen de las notas musicales: Do-Re-Mi-Fa-Sol-La-Si.

Guido Perfeccionó la escritura musical en su tratado Micrologus, con la implantación del tetragrama (que derivaría posteriormente en el pentagrama). Se trataba de cuatro líneas de diferentes colores. A cada nota, según la altura que ocuparan en el tetragrama se le asociaba un sonido diferente.

Esto supuso el fin de la notación neumática propia del gregoriano, cuyas melodías no podían ser interpretadas si no se conocían previamente.

La invención del tetragrama fue un acontecimiento muy importante para la historia de la música occidental pues ya se podía expresar con mucha más precisión la altura relativa de las notas de las melodías

Todo esto vino como consecuencia de que Guido comprobara que los monjes no recordaban muchas veces los cantos gregorianos.


Por otro lado, y ya entrando en el tema que queríamos tratar en esta 
pestaña, os comento que en la Edad Media, las notas se denominaban por medio de las primeras letras del alfabeto: A, B, C, D, E, F, G (comenzando por la actual nota La). Este sistema, que de manera similar se emplea todavía en los países anglosajones, llevaba consigo el problema de que no se pueden solfear las consonantes.

Por aquella época se cantaba un himno a san Juan el Bautista (Ut queant laxis), atribuido a Pablo el Diácono. Cada frase musical comenzaba con una nota superior a la que antecedía.

Guido de Arezzo utilizó la primera sílaba de cada estrofa, excepto la última, para dar nombre a las notas: ut, re, mi, fa, sol, la. ¡Qué idea más ingeniosa tuvo nuestro querido Guido!

En el siglo XVI, Anselmo de Flandes introdujo el nombre “Si” en vez de Sa, para la nota que faltaba, combinando las dos iniciales de Sancte Ioannes, en homenaje a San Juan. Se dice que D’Arezzo evitó dar nombre a la séptima nota, siguiendo la tradición que consideraba el si como un tono diabólico (se denominaba diabolus in musica). 


Notas
Texto original en latín
Traducción al castellano
Ut queant laxis
Resonare fibris
Mira gestorum
Famuli tuorum
Solve polluti
Labii reatum
Sancte Ioannes.
Para que puedan
exaltar a pleno pulmón
las maravillas
estos siervos tuyos
perdona la falta
de nuestros labios impuros
San Juan.

Ya en el siglo XVII el musicólogo y cantante italiano Giovanni Battista Doni sustituyó la nota ut por do, pues esta sílaba facilitaba el solfeo al terminar en vocal, no como ut, que termina en consonante sorda, y según algunas teorías tomó la sílaba Do de su propio apellido. Otras afirman que dicha sílaba proviene del término Dominus, Señor en latín.
Hoy en día sólo se utiliza ut en francés, por ejemplo podemos escuchar “trompette en ut oclé d'ut”,  así como en partituras de canto gregoriano. Pero de hecho, en francés cuando cantan la escala en voz alta leen do en vez de ut.

Os dejo un enlace en el que podéis escuchar este himno a San Juan el Bautista (Ut queant laxis), la fuente de inspiración de nuestro querido D. Guido de Arezzo para ponerle nombre a nuestras notas musicales.


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A su vez nuestras notas musicales Do, re, mi, fa, sol, la, si, han servido de inspiración a un tema musical al que también quiero hacer un pequeño homenaje, aunque sólo sea por la cantidad de veces que lo han cantado mis hijos en casa. Está incluido en la banda sonora de la película Sonrisas y Lágrimas (“The sound of music”). 


Letra de la canción en Inglés

Doe, a deer, a female deer
Ray, a drop of golden sun
Me, a name I call myself
Far, a long long way to run
Sew, a needle pulling thread
La, a note to follow so
Tea, a drink with jam and bread
That will bring us back to Do,
oh oh oh

versión original en Inglés:


Letra de la canción en castellano

DON- es trato de varón
RES- selvático animal
MI- denota posesión
FAR- es lejos en inglés
SOL- ardiente esfera es
LA- al nombre es anterior
SI- asentimiento es
Y de nuevo viene el DO
DO-DO-DO

versión original traducida al castellano

Celia

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